UCAUNC
Proyecto universitario sobre Argentina después de la crisis de 2001
martes, 12 de octubre de 2010
Launch
Lanzamiento
A partir del martes 12 de octubre a las 19.00 hora Buenos Aires estará lista y disponible la página oficial del Documental. Se realizará la presentación en la Universidad de Carolina del Norte (UNC) en Chapel Hill. Los 18 estudiantes de la Escuela de Periodismo y Comunicación de Masas de la UNC que participaron de esta producción estudiantil (junto a 14 alumnos del Instituto de Comunicación Social (ICOS) de la Pontificia Universidad Católica Argentina) harán los honores frente a un auditorio integrado por autoridades, profesores, alumnos y profesionales de medios para exhibir la versión final del trabajo que fue proyectado por primera vez en el campus de Puerto Madero el pasado 14 de julio.
Ambos equipos trabajaron en Buenos Aires entre los meses de julio y agosto del 2010 liderados por Patrick Davison, Director de Proyectos Documentales y Profesor Asociado del área de Comunicación Visual de la UNC. Para el ICOS, se trató de una experiencia académico profesional inédita que involucró a tres profesores, dos graduados y estudiantes avanzados de las carreras en Comunicación Periodística y Comunicación Publicitaria e Institucional.
lunes, 11 de octubre de 2010
Presentación del Documental
Ambos equipos trabajaron en Buenos Aires entre los meses de julio y agosto del 2010 liderados por Patrick Davison, Director de Proyectos Documentales y Profesor Asociado del área de Comunicación Visual de la UNC. Para el ICOS, se trató de una experiencia académico profesional inédita que involucró a tres profesores, dos graduados y estudiantes avanzados de las carreras en Comunicación Periodística y Comunicación Publicitaria e Institucional.
El documental en cuestión procura retratar algunos rasgos económicos, sociales, políticos y culturales de la Argentina vinculados a la eclosión y proyección de la crisis del 2001. La producción, programación, edición, presentación y difusión corrió por cuenta de los estudiantes de grado de ambas instituciones con el asesoramiento y guía de 10 docentes y profesionales.
Los interesados podrán apreciar los trabajos realizados a partir del martes 12 de octubre en
htpp://www.nowwhatargentina.org
jueves, 15 de julio de 2010
Now what?
domingo, 11 de julio de 2010
Arte callejero, su aporte en la crisis del 2001
Tengo que reconocer que nunca imaginé que hubiera alguna, pero me sorprendió conocer la mirada, a mi entender tan acertada, de artistas callejeros en relación a la crisis del 2001. Cuando mencionaron que las calles carecían de color y vida (algo que no había notado), haciendo un poco de memoria recordé que no solo las calles se veían un tanto lúgubres sino que esto se veía reflejado en la energía de las personas.
Estos artistas urbanos buscaron producir un cambio a partir de su arte en las calles. Sin detenerme a debatir sobre lo correcto o no de pintar en la vía pública, aprecio mucho el acto, esa intención de generar un cambio.
Considero que podemos caer en un problema cuando nos limitamos a opinar y observar sin realmente actuar en pos del cambio; sin quitar que las dos primeras formas son necesarias para pasar a la acción.
Simplemente rescato que estas personas, artistas, con las cuales pudimos tener un diálogo a partir de la investigación para el documental, me hacen pensar sobre la acción que cada uno hace, sobre dónde decidimos pararnos, de qué lado, de qué forma.
Animando al cambio solo les dejo mi simple comentario, que tomé de la reflexión de unos artistas callejeros.
El fútbol es eso, fútbol
La goleada con Alemania, explica el Ruso, desnuda también una actitud perversa instalada en muchas cabezas. “El tipo que no come, hubiera sentido alegría si era campeón del mundo, pero seguiría sin comer, eh. Por salir campeón del Mundo, el Fondo Monetario no te da más plata ni tu jefe te va a pagar lo que no te paga. Un campeonato mundial de fútbol, es eso: un campeonato del futbol. Es alegría para un pueblo, que sabe muy bien que una vez que termine tiene que salir a vivir y a pelear por lo que no le van a querer dar”.
En 2002, después de la crisis, muchos le tiraban el muerto a Bielsa, como si él hubiera sido capaz de salvar la situación de un país ganando un partido. Ocho años después, los afiches ya estaban listos. De volver con la Copa, estaríamos, para algunos, un pasito menos lejos del primer mundo.
“Muchos decían `Que bien que le hubiera venido al pueblo ser campeón del mundo, ganar la Copa´. Yo digo: Llenále la alacena, permitile que trabaje. Honrale el trabajo. Pagáselo como corresponde, respetalo. Después festejemos el campeonato del mundo. No tapes con eso todo lo otro. Porque yo puedo volver borracho a mi casa pero cuando me despierte la realidad va a seguir siendo igual”, reflexiona Verea desde la mesa de café.
Iniesta mete el uno a cero y al ratito la tele muestra a Iker Casillas levantando la Copa. ¿Y si fuera Mascherano el que sonríe y sale en las fotos?
Los argentinos vivimos el fútbol como causa nacional y a veces nos cuesta creer que perder no es el fin del mundo. El festejo es otra vez de otro. ¿Y si fuera Mascherano y no Casillas? ¿Y qué pasaría si fuésemos nosotros y no otros?
El Mercado que no miramos
Luego de varias visitas al Mercado de Liniers, pudimos encontrar que dicho lugar es mucho más que un centro de comercialización. Al principio no fue fácil. Si bien nosotras íbamos con la idea de mostrar no solo el funcionamiento sino también la recuperación después de la crisis y la historia que había en el lugar, nos encontramos con otras cosas.
lunes, 5 de julio de 2010
¿Ahora qué? Argentina después de la crisis de 2001
jueves, 1 de julio de 2010
Un día de descanso en el campo
“Esto parece una convivencia”, se escucha desde el pasto decir a alguno de los representantes de la UCA. Y sí, lo vivimos un poco así.
Pasó la tarde, más relajada y distendida de lo habitual. Las cámaras no faltaron en esta ocasión tampoco, pero con una finalidad más de recreación que de trabajo arduo. Después de un picnic en ronda con sándwiches de milanesa, compartimos canciones en inglés y en español como si estuviéramos alrededor de un fogón imaginario. Acompañaba el canto de los pájaros -bastante más afinado que el nuestro- y las carcajadas de todos.
Jóvenes solidarios en las villas de Buenos Aires
En una casa del barrio de San Telmo, el ringtone penetrante de un celular rompe el silencio de la habitación a oscuras. Luis – “Chula” para los amigos - manotea somnoliento el aparato; se acostó hace unas pocas horas porque la noche anterior tuvo un cumpleaños. Desde el otro lado del teléfono una voz le dice: “¡no te olvides de traerme mi buzo! Nos vemos a las 9:00am”. Todavía desganado, “Chula” se cambia rápidamente y parte hacia Rodríguez Peña y Juncal, donde cada domingo a las 9:00h. se encuentra con sus amigos para brindar ayuda a un grupo de chicos que vive en la Villa 21/24 de Barracas.
“La verdad es que cuando suena el despertador a la mañana nunca te levantás con ganas, cuesta, pero cuando llegás acá todo cambia”, dice Luis mientras camina con sus amigos por las calles de la villa, ahora embarradas por la lluvia de la noche.
Con el tiempo, más amigos comenzaron a sumarse, y más tarde también lo hicieron los amigos de aquellos amigos. Hoy el grupo es muy amplio y entre todos se las arreglan para conseguir donaciones entre sus conocidos: alimentos, materiales de construcción, bancos y sillas, útiles escolares, etc.
Sin embargo, más allá de la ayuda material, este grupo de jóvenes es consciente de que aquí lo que importa es, sobretodo, la contención psicológica y la construcción de una relación con ellos.
El panorama dentro de la villa 21/24 ciertamente no es alentador: muchos de los chicos sufren las consecuencias de la violencia familiar, las dificultades económicas son muchas y las condiciones son precarias. En la zona en la que ellos viven las calles no están asfaltadas, lo que dificulta mucho el acceso en caso de lluvia y evita, por ejemplo, el eventual paso de una ambulancia si ocurre alguna emergencia (eso sólo si la ambulancia quiere ingresar en la villa: en muchos casos ni las patrullas ni las ambulancias deciden hacerlo), y los chicos juegan entre una montaña de basura que conforma hoy una suerte de basurero improvisado en el medio del barrio.






