El jueves pasado me tocó acompañar a Alyssa y Chris al Mercado de Liniers. Sinceramente, estaba un poco nerviosa, porque no teníamos nada asegurado allá. Yo no soy periodista (estudio publicidad) y todavía me cuesta un poco el tema del inglés. Sin embargo, como hice desde el principio al involucrarme en este proyecto, trate de no hacerle caso a mis miedos y seguir adelante.

Para conseguir la información que necesitábamos, tuvimos que ir dos veces en el mismo día al Mercado. Terminamos conociendo a mucha gente, entre ellas a Valeria. Ella nos guió sobre como opera el Mercado y nos puso en contacto con la gente del Atracadero, el lugar donde se realiza la descarga de la hacienda de los camiones.

Por la tarde nos encontramos con Roberto Bono, quien trabaja en el Mercado hace más de 20 años. A pesar de estar trabajando, fue extremadamente amable y respondió todas nuestras preguntas. Incluso nos llevó hasta los muelles de descarga, donde Alyssa sacó unas fotos increíbles (lo más cerca posible del ganado).

En el Atracadero fuimos recibimos de la mejor manera por todas las personas que trabajan allí. Tanto la gente de la entrada como el personal de la oficina de los muelles fueron muy amables y pacientes. Mientras mis compañeros de la UNC tomaban fotos del trabajo diario, compartimos con ellos trabajadores café, mate y galletitas. No faltaron las típicas fotos de grupo y algún que otro camionero posando desde el vehículo para salir en la toma.

Pasamos una tarde muy divertida y terminamos con unas fotos al atardecer. Es "the magic hour", como me explicó Chris, el mejor momento para sacar fotos por el gran efecto que da la luz del sol.
Texto y fotos: Alexia Verónica Gutiérrez
No hay comentarios:
Publicar un comentario