martes, 12 de octubre de 2010

Launch

On Tuesday 12 October is the official launch and presentation of the site of the multimedia documentary. The launch session will be at UNC (University of North Caronila) with the UNC-team and an audience consisting of educational autorities, professors, students, and media professionals, to showcase the final version of the work that was first shown on UCA campus in Puerto Madero last 14 July.

Lanzamiento

A partir del martes 12 de octubre a las 19.00 hora Buenos Aires estará lista y disponible la página oficial del Documental. Se realizará la presentación en la Universidad de Carolina del Norte (UNC) en Chapel Hill. Los 18 estudiantes de la Escuela de Periodismo y Comunicación de Masas de la UNC que participaron de esta producción estudiantil (junto a 14 alumnos del Instituto de Comunicación Social (ICOS) de la Pontificia Universidad Católica Argentina) harán los honores frente a un auditorio integrado por autoridades, profesores, alumnos y profesionales de medios para exhibir la versión final del trabajo que fue proyectado por primera vez en el campus de Puerto Madero el pasado 14 de julio.

Ambos equipos trabajaron en Buenos Aires entre los meses de julio y agosto del 2010 liderados por Patrick Davison, Director de Proyectos Documentales y Profesor Asociado del área de Comunicación Visual de la UNC. Para el ICOS, se trató de una experiencia académico profesional inédita que involucró a tres profesores, dos graduados y estudiantes avanzados de las carreras en Comunicación Periodística y Comunicación Publicitaria e Institucional.

lunes, 11 de octubre de 2010

Presentación del Documental

El próximo martes 12 de octubre a las 18.00 (19.00 hora Buenos Aires) se realizará la presentación oficial del documental multimedia ¿Ahora qué Argentina?/ Now what Argentina? en la Universidad de Carolina del Norte (UNC) en Chapel Hill. Los 18 estudiantes de la Escuela de Periodismo y Comunicación de Masas de la UNC que participaron de esta producción estudiantil, junto a 14 alumnos del Instituto de Comunicación Social (ICOS) de la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA), harán los honores frente a un auditorio integrado por autoridades, profesores, alumnos y profesionales de medios para exhibir la versión final del trabajo que fue proyectado por primera vez en el campus de Puerto Madero el pasado 14 de julio.

Ambos equipos trabajaron en Buenos Aires entre los meses de julio y agosto del 2010 liderados por Patrick Davison, Director de Proyectos Documentales y Profesor Asociado del área de Comunicación Visual de la UNC. Para el ICOS, se trató de una experiencia académico profesional inédita que involucró a tres profesores, dos graduados y estudiantes avanzados de las carreras en Comunicación Periodística y Comunicación Publicitaria e Institucional.

El documental en cuestión procura retratar algunos rasgos económicos, sociales, políticos y culturales de la Argentina vinculados a la eclosión y proyección de la crisis del 2001. La producción, programación, edición, presentación y difusión corrió por cuenta de los estudiantes de grado de ambas instituciones con el asesoramiento y guía de 10 docentes y profesionales.

Los interesados podrán apreciar los trabajos realizados a partir del martes 12 de octubre en
htpp://www.nowwhatargentina.org

jueves, 15 de julio de 2010

Now what?

Luego de tanta espera, nervios y trabajo finalmente ayer ¡presentamos nuestro proyecto! A pesar de algunos problemas técnicos con el audio, fue todo un éxito. El auditorio se llenó. Contamos con la presencia de algunos de los protagonistas de nuestras historias (los chicos de Yerba Brava y las Madres contra el Paco-Asociación Civil Hay otra Esperanza), la Embaja de Estados Unidos, profesores y autoridades del ICOS y la UCA, y por supuesto todo el equipo UCA-UNC.

Más tarde nos reunimos todos en el mismo auditorio, para intercambiar opiniones, anécdotas, preguntas y recuerdos. Nos divertimos mucho y quedan muchas fotos y videos de ese momento.

Por la noche tuvimos la despedida oficial. Fuimos todos a cenar a Madagascar. Llenamos dos filas de mesas. Estadounidenses y argentinos, profesores y alumnos, comimos pizza mientras disfrutamos de nuestra última reunión todos juntos. Cerramos la noche bailando hasta la madrugada.

A pesar de los problemas que pudimos llegar a tener durante el trabajo y de las dificultades con el idioma todos estamos realmente muy felices por lo que se logró. Fue una experiencia nueva, divertida y muy gratificante de la que aprendimos muchísimo.

El trabajo de programación sigue adelante desde la UNC y a mediados de Agosto el sitio se publicará completo. Además de los videos y fotos de cada historia, también podremos ver la infografías y las fotos y anécdotas de todo el equipo. ¡Esperamos que lo disfruten tanto como nosotros!

Texto: Alexia Verónica Gutiérrez


domingo, 11 de julio de 2010

Arte callejero, su aporte en la crisis del 2001

Cuando me presentaron el tema de arte callejero en relación a la crisis del 2001 pensé: "¿Cuál puede ser la relación entre estos dos fenómenos?".

Tengo que reconocer que nunca imaginé que hubiera alguna, pero me sorprendió conocer la mirada, a mi entender tan acertada, de artistas callejeros en relación a la crisis del 2001. Cuando mencionaron que las calles carecían de color y vida (algo que no había notado), haciendo un poco de memoria recordé que no solo las calles se veían un tanto lúgubres sino que esto se veía reflejado en la energía de las personas.

Estos artistas urbanos buscaron producir un cambio a partir de su arte en las calles. Sin detenerme a debatir sobre lo correcto o no de pintar en la vía pública, aprecio mucho el acto, esa intención de generar un cambio.

Considero que podemos caer en un problema cuando nos limitamos a opinar y observar sin realmente actuar en pos del cambio; sin quitar que las dos primeras formas son necesarias para pasar a la acción.

Simplemente rescato que estas personas, artistas, con las cuales pudimos tener un diálogo a partir de la investigación para el documental, me hacen pensar sobre la acción que cada uno hace, sobre dónde decidimos pararnos, de qué lado, de qué forma.

Animando al cambio solo les dejo mi simple comentario, que tomé de la reflexión de unos artistas callejeros.

Texto: Magdalena Tezanos Pinto

El fútbol es eso, fútbol

Para muchos el Mundial se terminó el sábado pasado. En verdad terminó hoy con la imagen de Casillas levantando la Copa. Por eso, no queremos dejar pasar de largo esta fiebre futbolera sin compartir una reflexión interesante en medio de tanta culpa y tristeza. Quien pone las ideas en orden, es el Ruso Verea, ex arquero del ascenso y hoy presente en la pantalla de ESPN. Ácido y crítico, le pega de puntín a los que arruinaron el espíritu del juego y a los que buscan sacar provecho político de una victoria deportiva.

La goleada con Alemania, explica el Ruso, desnuda también una actitud perversa instalada en muchas cabezas. “El tipo que no come, hubiera sentido alegría si era campeón del mundo, pero seguiría sin comer, eh. Por salir campeón del Mundo, el Fondo Monetario no te da más plata ni tu jefe te va a pagar lo que no te paga. Un campeonato mundial de fútbol, es eso: un campeonato del futbol. Es alegría para un pueblo, que sabe muy bien que una vez que termine tiene que salir a vivir y a pelear por lo que no le van a querer dar”.

En 2002, después de la crisis, muchos le tiraban el muerto a Bielsa, como si él hubiera sido capaz de salvar la situación de un país ganando un partido. Ocho años después, los afiches ya estaban listos. De volver con la Copa, estaríamos, para algunos, un pasito menos lejos del primer mundo.

“Muchos decían `Que bien que le hubiera venido al pueblo ser campeón del mundo, ganar la Copa´. Yo digo: Llenále la alacena, permitile que trabaje. Honrale el trabajo. Pagáselo como corresponde, respetalo. Después festejemos el campeonato del mundo. No tapes con eso todo lo otro. Porque yo puedo volver borracho a mi casa pero cuando me despierte la realidad va a seguir siendo igual”, reflexiona Verea desde la mesa de café.

Iniesta mete el uno a cero y al ratito la tele muestra a Iker Casillas levantando la Copa. ¿Y si fuera Mascherano el que sonríe y sale en las fotos?

Los argentinos vivimos el fútbol como causa nacional y a veces nos cuesta creer que perder no es el fin del mundo. El festejo es otra vez de otro. ¿Y si fuera Mascherano y no Casillas? ¿Y qué pasaría si fuésemos nosotros y no otros?

La respuesta me la dio el Ruso: "Sería eso. Todo y solo eso. Fútbol".

Texto: Fernando de Dios

El Mercado que no miramos

Era la madrugada del 24 de junio (vale aclarar, día de mi cumpleaños), había pasado una semana desde que nuestros compañeros de UNC llegaran a Buenos Aires, y unas horas desde que Alyssa Champion y yo pasáramos por una incómoda situación al enterarnos que nuestra historia sobre Eloísa Cartonera no iba a seguir, cuando sucedió algo inesperado. En una heladería de San Telmo, Pat Davison me dijo, entre risas, “Me vas a matar, pero vamos a revivir tu historia del Mercado de Liniers”. Con esa frase, empezamos nuevamente desde cero.


Luego de varias visitas al Mercado de Liniers, pudimos encontrar que dicho lugar es mucho más que un centro de comercialización. Al principio no fue fácil. Si bien nosotras íbamos con la idea de mostrar no solo el funcionamiento sino también la recuperación después de la crisis y la historia que había en el lugar, nos encontramos con otras cosas.

Para empezar, a diferencia de lo que pensábamos, Roberto Arancedo, presidente del Mercado de Liniers, nos comentó que, en realidad, no habían sufrido grandes complicaciones durante la crisis del 2001 sino que, al contrario, se habían fortalecido. Dialogando con mi conciencia me pregunté “¿cómo mostrar la recuperación de una crisis que no existió allí?” y a eso me respondí “vamos a cambiar el enfoque, ahora va a ser la “no-crisis” del Mercado”.


Al mismo tiempo, necesitábamos algo más. Un detalle de color, digamos, una historia particular dentro de nuestra historia. Entonces, empezamos a hablar con la gente del lugar para ver qué podíamos encontrar. Y así fue que dimos con los gauchos que trabajan para Inés Wallace, consignataria de hacienda. Ellos son Ricardo “Pity” y Gerónimo “Truco” Cicardi. Ellos se encargan de separar la hacienda, pesarla, entregarla, es decir, prepararla para su venta.


Ricardo tiene 56 años. Está en el Mercado desde los 11. Su padre, una leyenda en dicho lugar, fue quien lo llevó por primera vez y, desde entonces, nunca se fue. Gerónimo tiene 20. Hace un año y medio que empezó a trabajar allí. Es la tercera generación en su familia que se mantiene realizando esta actividad y, citando sus propias palabras, “esperemos que más. Cuando tenga un hijo…esperemos, vamos a ver, ojalá le guste trabajar acá”.

Dos visitas alcanzaron para descubrir la unión que hay entre todos los trabajadores. “No es solo comprar y vender vacas, es toda una vida acá adentro”, nos cuenta Pity. La mayoría de sus actividades son en grupo y eso los ayuda a conocerse cada vez más.


En nuestra última visita, tuvimos el privilegio de poder compartir una de sus tradiciones. Todos los jueves, desde hace varios años, se reúnen para comer un asado. No solo deleitamos nuestros paladares con una gran variedad de cortes de carne (para Alyssa fue su primer asado) sino que, además, pudimos ver y sentirnos parte de esa gran familia que es el Mercado de Liniers.

Nunca me hubiera imaginado que me iba a encontrar con esa unión ahí adentro. Detrás de las puertas de esa institución hay un mundo aparte. Ellos desarrollan vínculos muy estrechos con sus compañeros, disfrutan mucho de la libertad que su trabajo les ofrece y la cantidad de anécdotas que tienen para contar, nunca termina.

Texto & Fotos: Natalia Rosas Maruyama

lunes, 5 de julio de 2010

¿Ahora qué? Argentina después de la crisis de 2001

PROYECTO UNIVERSITARIO DE DOCUMENTAL MULTIMEDIA

El Instituto de Comunicación Social (ICOS) de la UCA y la Escuela de Periodismo y Comunicación de Masas de la Universidad de Carolina del Norte (UNC) tienen el agrado de invitarlos a la presentación del documental multimedia, ¿Ahora qué? Argentina después de la crisis de 2001. El evento tendrá lugar el próximo miércoles 14 de julio a las 11.30 en el Microcine, ubicado en la planta baja del edificio San José, Alicia Moreau de Justo 1600/1700.

Por espacio de casi cuatro semanas la sede del ICOS ha albergado a un grupo de 15 alumnos que ha colaborado activamente con 16 de la UNC en la producción y realización del mencionado proyecto. Las actividades de campo se organizaron a través del trabajo de duplas de estudiantes locales y de visitantes, que actualmente cursan carreras de grado en fotoperiodismo, diseño visual, periodismo, publicidad y comunicación institucional bajo la supervisión de seis entrenadores profesionales estadounidenses y seis docentes de la UCA. Para la UNC este capítulo se suma a una larga tradición en la realización de proyectos internacionales, que los ha llevado a visitar países como Chile, Ecuador, Sudáfrica, España y China, entre otros, mientras que para el ICOS es la primera experiencia académico- profesional internacional en el área multimedia.

El documental intenta capturar algunos rasgos del perfil social, político, económico y cultural, de nuestro país que se asocian a las causas, el desarrollo y el impacto de la crisis de 2001 y su proyección en los años subsiguientes. Para ello, los estudiantes recorrieron las calles porteñas y del conurbano para retratar a los protagonistas de sus historias, aplicando sus habilidades en reporteo, fotografía, filmación y edición de material de video, redacción de guiones y adaptación de entrevistas, así como también elaboraron infografías, ensayaron diferentes alternativas de diseño y recurrieron a medios sociales para la difusión del producto. Todo el proyecto fue consumado exclusivamente en el lapso de 26 días ininterrumpidos y los contenidos serán reflejados tanto en inglés como en español.

Los integrantes de ambos equipos se conocieron apenas a su llegada a Buenos Aires, pero se prepararon por separado a lo largo del semestre para profundizar en la comprensión y análisis de los sucesos históricos y económicos a lo largo de la década del 2000, además de avanzar en la preproducción. Las propuestas y enfoques periodísticos arrancaron de la iniciativa de los estudiantes. Ambas instituciones celebran y rinden tributo al intenso trabajo de sus alumnos y el encuentro intercultural que esta iniciativa ha propiciado.

Se trata de una actividad libre y gratuita.



jueves, 1 de julio de 2010

Un día de descanso en el campo

Después de casi dos semanas de trabajo intensivo, de pasar 12 horas diarias frente a las computadoras del aula 360 del ICOS, de deambular por cada rincón de la ciudad, finalmente tuvimos un día de descanso al aire libre.

“Esto parece una convivencia”, se escucha desde el pasto decir a alguno de los representantes de la UCA. Y sí, lo vivimos un poco así.


Salimos pasadas las 8.30 de la facultad, en un micro rumbo a la estancia La Lucila, en Pergamino. El viaje transcurrió entre varios termos de mate, anécdotas y galletitas. Llegamos cerca del mediodía, y algunos inmediatamente se acercaron a los caballos para sacarles fotos. Otros, en cambio, optaron por caminar alrededor del campo. Algunos simplemente, se sentaron en el pasto a charlar y estrechar relaciones.

Pasó la tarde, más relajada y distendida de lo habitual. Las cámaras no faltaron en esta ocasión tampoco, pero con una finalidad más de recreación que de trabajo arduo. Después de un picnic en ronda con sándwiches de milanesa, compartimos canciones en inglés y en español como si estuviéramos alrededor de un fogón imaginario. Acompañaba el canto de los pájaros -bastante más afinado que el nuestro- y las carcajadas de todos.


El team-building prosiguió con un partido de softball, UCAs y UNCs mezclados en equipos que, sospecho, nadie respetó. “Así somos los argentinos; improvisamos todo”, dice la encargada de cuidar el buzo que funciona como primera base. Con una rama como bate, y una pelota de tenis, desfilaron uno a uno los integrantes de este proyecto, dándole la razón.


El sol se empezó a esconder y la temperatura a bajar. Ya era hora de volver. Mañana, la rutina volverá a empezar. El trabajo, la edición, los subtítulos, las entrevistas...

Texto: Gisele Laffont
Fotos: Martín Pastor

Jóvenes solidarios en las villas de Buenos Aires

Durante la semana pasada, con mi compañera Brittany Peterson visitamos distintos lugares de la villa 21/24 de Barracas . Esta es la primera parte de aquellas visitas: un día con un grupo de jóvenes que pasa cada domingo con los chicos que viven en este asentamiento.

En una casa del barrio de San Telmo, el ringtone penetrante de un celular rompe el silencio de la habitación a oscuras. Luis – “Chula” para los amigos - manotea somnoliento el aparato; se acostó hace unas pocas horas porque la noche anterior tuvo un cumpleaños. Desde el otro lado del teléfono una voz le dice: “¡no te olvides de traerme mi buzo! Nos vemos a las 9:00am”. Todavía desganado, “Chula” se cambia rápidamente y parte hacia Rodríguez Peña y Juncal, donde cada domingo a las 9:00h. se encuentra con sus amigos para brindar ayuda a un grupo de chicos que vive en la Villa 21/24 de Barracas.

“La verdad es que cuando suena el despertador a la mañana nunca te levantás con ganas, cuesta, pero cuando llegás acá todo cambia”, dice Luis mientras camina con sus amigos por las calles de la villa, ahora embarradas por la lluvia de la noche.


En total colaboran alrededor de unos 20 jóvenes de entre 17 y 23 años. El número va oscilando, según la disponibilidad de cada uno. Pero hay un grupo estable de aproximadamente 12 personas que no falta nunca. Juntos, brindan clases de catequesis a unos 30 chicos de entre 3 y 16 años que viven en la villa 21. También les dan el desayuno, organizan juegos, actividades de recreación y organizan campamentos y excursiones.


El trabajo que realiza este grupo de adolescentes comenzó hace dos años, cuando dos de ellos, Guillermo Arce y Francisco Bettinelli, sintieron la necesidad de ayudar. “Tenemos que hacer algo”, pensaban. Así fue que decidieron hablar con algunos amigos y, aprovechando un contacto con el Padre José María De Paola (más conocido como Padre Pepe, Vicario General de las villas de Buenos Aires y la cara más visible de los denominados “curas villeros”), hablaron con él para organizar una actividad. El Padre Pepe les contó que necesitaban ayuda en la catequesis para niños de la vasta comunidad de la Parroquia de Caacupé, ubicada casi en el inicio de la villa. La comunidad del asentamiento de Barracas es, en su mayoría, católica, y las actividades y festividades religiosas son sumamente importantes en el barrio.

Con el tiempo, más amigos comenzaron a sumarse, y más tarde también lo hicieron los amigos de aquellos amigos. Hoy el grupo es muy amplio y entre todos se las arreglan para conseguir donaciones entre sus conocidos: alimentos, materiales de construcción, bancos y sillas, útiles escolares, etc.

Sin embargo, más allá de la ayuda material, este grupo de jóvenes es consciente de que aquí lo que importa es, sobretodo, la contención psicológica y la construcción de una relación con ellos.


Durante una de las clases del 2º año de catecismo, por ejemplo, uno de los chicos se encuentra apartado, a un lado y sin ganas de trabajar. En vez de acudir al camino más simple de retarlo, Guadalupe, una de las colaboradoras, de 20 años, espera hasta el final de la clase para acercarse a charlar con él, entender qué le pasa y tratar de ayudarlo. Unos minutos más tarde descubre que algunos problemas en el hogar del niño son el origen de su desconcentración ese día.

El panorama dentro de la villa 21/24 ciertamente no es alentador: muchos de los chicos sufren las consecuencias de la violencia familiar, las dificultades económicas son muchas y las condiciones son precarias. En la zona en la que ellos viven las calles no están asfaltadas, lo que dificulta mucho el acceso en caso de lluvia y evita, por ejemplo, el eventual paso de una ambulancia si ocurre alguna emergencia (eso sólo si la ambulancia quiere ingresar en la villa: en muchos casos ni las patrullas ni las ambulancias deciden hacerlo), y los chicos juegan entre una montaña de basura que conforma hoy una suerte de basurero improvisado en el medio del barrio.


La situación es claramente difícil, y los jóvenes que colaboran con la Parroquia de Caacupé lo saben. Por eso son conscientes de que lo importante es hablarles del futuro, llevarles alegría, prestarles una oreja, y generar una relación con ellos. “Si por alguna razón alguno de nosotros alguna vez no puede venir, a la semana siguiente vienen y nos lo reclaman: son ellos los que nos toman lista a nosotros, y es ahí cuando te das cuenta de la relación que construiste”, dice Guadalupe.

Mientras están juntos, los chicos y este grupo de jóvenes juegan juntos, se hacen niños otra vez, y parece como si todos hubiesen nacido en el mismo barrio y se conocieran desde muy chicos. A pesar de las dificultades, las voces suenan alegres y muy altas cuando cantan todos juntos para cerrar el día: “Somos los chicos de la Medalla Milagrosa, y todos juntos te invitamos a que vengas a pasarla bien.

Textos: Agustina Girón
Fotos: Britanny Peterson

lunes, 28 de junio de 2010

Un sábado en La Juanita

“Están en su casa”, dice Toty mientras hace lugar para un par de sillas más en la sala de reuniones de La Juanita. Y la verdad, es que se siente un poco así. Después de haber pasado tanto tiempo con él durante la semana -en su despacho, con sus asesores, viendo el partido de Argentina y Grecia, en un acto partidario en Avellaneda- ya casi nos sentimos en casa también en La Juanita.


Los chicos que trabajan en la cooperativa se nos acercan y nos saludan por nuestros nombres. Nos pasan un mate y nos preguntan cómo viene el trabajo. Vuelven a sus actividades y nos invitan a pasar por donde están ellos cuando queramos.


Si bien se supone que los sábados las actividades cesan un poco, hoy no parece ser el caso. En la panadería, los hornos están encendidos desde temprano y pasan tandas de pan, galletitas dulces y pre-pizzas. Algunos de los chicos más chicos juegan en el patio con una bollo de bolsas de plástico que hace las veces de pelota, otros se tiran por el tobogán, otros se hamacan, otros pintan con tizas.


En el taller de computación abren un CPU y lo investigan para arreglarlo. En otra sala, empieza la reunión política en torno a una bandeja con galletitas dulces y facturas de La Masa Crítica, la panadería de La Juanita.. En uno de los salones que funciona entre semana como jardín de infantes, cerca de treinta chicos de todas las edades siguen las instrucciones de Carlos, en el taller de guitarra y aprenden a tocar Volver a empezar.


Están pasando muchas cosas al mismo tiempo, por lo cual con Daniel decidimos dividirnos tareas. Él toma video y fotos mientras yo camino con un super micrófono asustando a algunos, y haciéndoles entrevistas a otros. Las preguntas son generalmente las mismas: “¿Qué significa La Juanita para vos?”. Y las respuestas varían un poco más. Pero en esencia, todas dicen lo mismo: una segunda casa.

Texto: Gisele Laffont
Fotos: Daniel Sircar

domingo, 27 de junio de 2010

En el Mercado de Liniers

El jueves pasado me tocó acompañar a Alyssa y Chris al Mercado de Liniers. Sinceramente, estaba un poco nerviosa, porque no teníamos nada asegurado allá. Yo no soy periodista (estudio publicidad) y todavía me cuesta un poco el tema del inglés. Sin embargo, como hice desde el principio al involucrarme en este proyecto, trate de no hacerle caso a mis miedos y seguir adelante.


Para conseguir la información que necesitábamos, tuvimos que ir dos veces en el mismo día al Mercado. Terminamos conociendo a mucha gente, entre ellas a Valeria. Ella nos guió sobre como opera el Mercado y nos puso en contacto con la gente del Atracadero, el lugar donde se realiza la descarga de la hacienda de los camiones.


Por la tarde nos encontramos con Roberto Bono, quien trabaja en el Mercado hace más de 20 años. A pesar de estar trabajando, fue extremadamente amable y respondió todas nuestras preguntas. Incluso nos llevó hasta los muelles de descarga, donde Alyssa sacó unas fotos increíbles (lo más cerca posible del ganado).


En el Atracadero fuimos recibimos de la mejor manera por todas las personas que trabajan allí. Tanto la gente de la entrada como el personal de la oficina de los muelles fueron muy amables y pacientes. Mientras mis compañeros de la UNC tomaban fotos del trabajo diario, compartimos con ellos trabajadores café, mate y galletitas. No faltaron las típicas fotos de grupo y algún que otro camionero posando desde el vehículo para salir en la toma.


Pasamos una tarde muy divertida y terminamos con unas fotos al atardecer. Es "the magic hour", como me explicó Chris, el mejor momento para sacar fotos por el gran efecto que da la luz del sol.

Texto y fotos: Alexia Verónica Gutiérrez

sábado, 26 de junio de 2010

El Paco

Uno cree entender la realidad, hasta que realmente se encuentra con ella. Mejor dicho, en mi experiencia, hasta que se choca con ella. Esta semana conviviendo cara a cara con el paco fue intensa, con una mezcla de sensaciones que van desde el horror al ver a dos nenes paqueándose a metros mío, hasta la ternura y la esperanza de ver a un padre, recuperado, llevar a su hijo al colegio.

David tiene 42 años, hace 26 años que vive en Nueva Pompeya, y 12 que consume paco. No pasa el metro setenta, es un poco rellenito y tiene siempre el escudo de Independiente en alguna prenda de su vestuario. Cuando lo conoció a Andrew, lo primero que hizo fue señalar ese escudo en su pecho y decirle: “Mirá, ¿ves? si sos inteligente te haces de este cuadro argentino”.

Decidimos convertirlo en el protagonista de nuestra historia por muchos motivos, pero hay uno que es fundamental: está convencido que se puede salir. Le pedimos una entrevista y accedió de inmediato. “A mi me sirve, para recordarme lo que logré y ayudar a otros pibes que están pasando por esto, para que vean. Y si los ayudo de paso, mejor”. Hace nueve meses que no consume, y está muy orgulloso de poder contarlo.

No solo aceptó sin dudar en concedernos la entrevista, sino que, además, no se guardo nada. Nada. Nervioso, giraba en su silla y me miraba a los ojos. Le pregunte como era un día en la vida de un adicto al paco. “Un día no es un día. Como le dicen ustedes. Un día son cinco días. Cinco días sin dormir, consumiendo. Y son días que perdés de tu vida”.

Me contó que tiene cinco hijos, uno solo con su señora actual. Una de sus hijas, la de 16 años, no la ve desde hace dos años. Cuando le pregunte el motivo me explicó que la chica fue muy clara con él, cuando todavía consumía. “Pa, ¿a vos te parece que mis amigos me digan que mi papa es paquero?, ¿qué estás fumando en la esquina?”. David cuenta como esto le rompió el corazón, y cuánto desea ver a su hija ahora que está recuperado. Pero ella ya no le cree ni una palabra.

Terminamos la entrevista y nos fuimos, prometiendo volver al siguiente día para seguir haciendo nuestro trabajo. Un trabajo que más allá de lo académico-profesional, más allá de tres minutos de montajes, estoy completamente segura que deja más que eso. Fue sinceramente impactante toparse con esta realidad. Tan cruda. Yo sabía que existía, pero no la había tenido nunca tan cerca.

Texto: Florencia Renda

miércoles, 23 de junio de 2010

Palpitando Argentina - Grecia

Nací y me crié en Buenos Aires, tengo una familia muy futbolera de esas que se amargan cuando salen mal los partidos y les arruina el fin de semana, de aquellas que en el día del padre lo único que podemos regalar son pelotas, la camiseta, el short, las medias, los botines, el porta botines y el libro del equipo, (ya no se nos cae una idea sobre que regalarle).

Pero a pesar de todo esto nunca, en mis 20 años, fui al Obelisco a festejar después de un partido de la Selección, por lo que hoy fue una experiencia nueva tanto para mi como para Katherine, Rob, Chris y Alyssa (mis compañeros norteamericanos).

Ya con nadie en las calles nos dividimos entre la pizzería de Recoleta ‘El Cuartito’ y un kiosco de quiniela a la vuelta. Mientras Rob y Katherine intentaban sacar fotos en las pequeñas dimensiones del kiosco, yo me dispuse a tirarme en el piso a mirar el partido en un televisor de 14 pulgadas. Los cinco hombres que estaban dentro del kiosco (yo tampoco entiendo porque había tanta gente atendiendo un kiosco) se mostraron muy felices y hasta halagados por ser fotografiados por mis compañeros (hasta fueron a poner el mate así la escena quedaba mas porteña).


Luego de un primer tiempo sin mayores sobresaltos Federico, fanático hasta la médula de Boca, fue a visitar a sus vecinos de la fotocopiadora y a comentar un poco el partido. Rob y Katherine se pasaron al otro local para el segundo tiempo y yo por una cuestión de cábala me quedé en el mismo de antes. Luego de un gol lleno de bronca de Demichelis entró Martín Palermo a la cancha para la máxima alegría de cualquier xeneize y especialmente de Federico que agarraba la tele con las dos manos y le daba gracias a Dios. Me confieso bastante fanática de Boca –como dije mi familia es muy futbolera– y dediqué 5 minutos de mi atención futbolística para explicarle a Rob que Palermo era la Cenicienta de la selección, “El Optimista del Gol” y lo más grande del planeta (esto último quizá haya sido un poco tendencioso).

Por lo tanto lo tenía a Rob deseando un gol de Palermo en tan solo unos pocos minutos. Y fue allí cuando se produjo el milagro: faltando tan solo 2 minutos para que se terminé el partido Martín Palermo, El Loco, metió un gol que hizo gritar hasta el más gallina de las gallinas. Federico estalló en lagrimas, me abrazó, me alzó, me soltó, abrió la puerta y salió corriendo como un maniático. De los gritos, todas las palomas de la calle salieron volando. Fui corriendo al otro local a buscar a Rob que no sé si entendía quién había metido el gol. Entre gritos histéricos se lo dije y empezamos a saltar como dos nenas.

Finalizado el partido nos reencontramos con Flor, Alyssa y Chris y nos dirigimos al Obelisco. Tan solo la caminata fue emocionante, apenas nos podíamos escuchar de los bocinazos que se escuchaban en las calles. Poco a poco se fue llenando de gente y por unos momentos perdí a mis compañeros en la masa de gente. Alyssa se dispuso a rumbear y bailar con las personas que tocaban los bombos y varios argentinos le pidieron sacarse fotos con ella. Creo los norteamericanos aun no entienden el fervor por el fútbol, miraban atónitos el mar de gente que se congregaba. Fue muy divertido ver sus caras, aunque por dentro debo decir que se sentía muy impresionante. Estaba orgullosa de saber que la gente que hacía ese lío era mi país, una sensación extraña pero que me llenó el corazón. Este sentimiento y una torta frita que me compré del tamaño de un vinilo me hicieron sentir más argentina que nunca. Definitivamente es una experiencia que todos los argentinos deberían sentir antes de morir. Nada como festejar con el pueblo la victoria del pueblo y para el pueblo. ¡Vamos Campeón!

Texto & Video: Cecilia Mira

martes, 22 de junio de 2010

Charla con cartoneros

Caminando por el barrio de La Boca con mi compañera de la UCN Caitlyn, nos encontramos con Horacio, un hombre de 62 años que carga un carro del que cuelgan bolsas, cartones, botellas y plásticos.

Horacio nos mira y nos dice “Hola chicas, ¿cómo están?”, mientras se acomoda el gorro de lana que tiene en la cabeza. “Bien” le respondo y le pregunto si le falta mucho para terminar de trabajar. “me levante a las 3 de la mañana para venir a juntar cosas por acá, ya estoy llevando el carro al depósito y vuelvo a casa” me explica un poco agitado debido al esfuerzo que le produce cargar tanto peso.

Horacio es un hombre muy sociable, mientras caminamos con él bordeando la plaza nos cuenta que era colectivero pero que se quedó sin trabajo y comenzó a trabajar como cartonero.

Tal vez de una manera ingenua le pregunto cuánto le pagan por todo lo que carga en el carro, y me responde “más o menos 30 pesos, me alcanza para comer algo y para los cigarrillos”.

Si bien el trabajo del cartonero es arduo y se necesita mucho esfuerzo, voluntad y ganas de salir adelante, Horacio parece llevarlo bien, nos cuenta que no se arrepiente de nada y que de alguna manera es feliz haciendo lo que hace. “En el carro tengo todo lo que necesito, no me hace falta nada más”.


Al otro lado de la plaza, bordeada por las calles Palos y Wenceslao Villafañe, nos encontramos con Oscar, otro hombre que trabaja como cartonero y que tiene una interesante y envidiable admiración por la vida.

Oscar es un ex piloto de guerra de 60 años que participó en la guerra de las Malvinas y que habla cuatro idiomas, francés, inglés, portugués y español. Mientras nos acerca unos tachos de pintura para sentarnos y conversar un rato, nos cuenta sobre sus tres hijos y nietos, su mujer, el amor de su vida y me regala un mapa de la ciudad de Toronto que tiene en el bolsillo de su campera, sin duda un personaje distinto y excepcional.

Su frase de cabecera es que la vida te da lo que te da, como queriendo expresar una especie de conformismo con respecto a su situación. “No tengo una rutina, hago todo a mi manera”, explica el cartonero y sonríe. Es fácil ver que Oscar es un hombre que tiene una actitud positiva frente a los problemas que debe enfrentar día a día, que tal vez para él no son problemas, porque está
acostumbrado a la vida que lleva.

Luego de conversar unos minutos nos despedimos de Oscar, cruzamos la plaza nuevamente, saludamos a Horacio que está cebando mate con otros dos compañeros cartoneros y caminamos hacia la parada del colectivo. Mientras camino no puedo dejar de pensar en que es tan fácil gastar unos minutos de nuestro tiempo para sentarse y escuchar las historias que los demás quieren contar. A mi compañera y a mí nos queda la impresión de que si todos hiciéramos esto más seguido podríamos conocer gente distinta, que nos aporte cosas interesantes y nuevos puntos de vista.

Texto: Agustina Rodriguez
Foto: Caitlyn Greene

lunes, 21 de junio de 2010

La cooperativa La Juanita

Aunque el viento sople fuerte y el frío se sienta, en La Juanita las actividades no paran sea sábado, domingo o feriado.

Con Daniel, mi compañero de la UNC, llegamos cerca del mediodía, justo cuando Blanca sacaba del horno una nueva tanda de galletitas con nueces y se preparaba para armar los alfajores de maizena. La panadería es una de las características de esta cooperativa que funciona en La Matanza, allí se dan cursos de todo tipo con el objetivo de brindarles a los vecinos herramientas que les permitan trabajar y salir de la pobreza y el desempleo.

Desde hace años Blanca es parte de la cooperativa, pero recién hace dos días empezó a ayudar en este sector. Mientras rellena los alfajores le explica a Daniel, que aprovecha para sacarle fotos, cómo se pronuncia "coco rayado". Se ríen un rato, tratando de entenderse mutuamente. Blanca atribuye todo su aprendizaje dentro de la panadería a Ale, que "es una genia" y que en ese momento está hablando conmigo.

Alejandra tiene 19 años, es la secretaria de La Juanita y encargada de la panadería. Empezó en la misma durante el 2008, cuando por circunstancias personales tuvo la necesidad de buscar un lugar donde se sintiera protegida y pudiera salir adelante con su vida y su hijo, que hoy tiene ya 2 años. Es una de las nietas de Toti Flores, ex piquetero y actual diputado nacional, quien en 2001 fundó esta cooperativa que hoy estamos visitando.

Ella es, también, la encargada de llevarnos a recorrer las distintas y diversas areas que forman la cooperativa: la panadería, el taller de costura, el de serigrafía, el de guitarra, el de reparación y operación de computadoras e incluso el jardín de infantes.

Entre mates, conocimos la historia de muchos de los personajes que pasan por La Juanita un sábado cualquiera, y nos dieron ganas de saber más de cada uno, de realmente involucrarnos. Recién dimos el primer paso, pero parece haber mucho por descubrir todavía. Ojalá así sea. La Juanita nos abrió sus puertas, y pensamos quedarnos por un buen rato.

Texto: Gisele Laffont

Los Fernández, familia de pateros

Si bien es el deporte nacional, pocos argentinos saben bien qué es el pato. Para los Fernández en cambio, el deporte gaucho es su vida. Su casa en Wilde está más cerca del Obelisco que de sus veinte caballos, pero su agenda se acomoda a la fuerza y todos los días después del trabajo, manejan con gusto los 35 minutos hasta su quinta en Brandsen.

“Coca Cola, Silvino, Paco, Shakira, Cocaína, Fanta…” De memoria, sin repetir y sin soplar, Martín, el menor de los hermanos, enumera la tropilla Fernández. “Venimos siempre, estamos con los caballos, les damos de comer, los herramos, los cepillamos…de todo. Cuando nos juntamos tres o cuatro, jugamos”. El que habla ahora es Matías, el mayor, agarra una pelota de fútbol con seis manijas de cuero.


Los torneos se hacen los fines de semana, las sedes y los equipos cambian. “En este momento hay treinta campos de Pato afiliados a la Federación Argentina de Pato. Es un deporte caro porque se usan unos 20 caballos por partido, y además de mantenerlos hay que transportarlos”, explica Ricardo, padre, presidente de la FAP y enamorado del juego.

La ronda de mate se va haciendo más grande a medida llegan los amigos. Ricardo ceba y cuenta que sus hijos heredaron de él el amor por los caballos. De chiquitos hacían desfiles y agarraban la sortija, pero cuando conocieron el pato, no lo dejaron más. Martín y Matías miran fotos y muestran algunos trofeos de “La soñada”, el equipo de los Fernández. “Toda mi familia había vivido en el campo, yo vivo en la ciudad pero prefiero estar acá y ver a mis pibes jugar. ¿Mi sueño? Ojalá algún día los vea a los dos con diez de hándicap jugando un abierto”.


El pato se juega en la Argentina antes de que fuera Argentina. Hace 400 años, se envolvía un pato vivo en una bolsa de arpillera, y casi sin reglas, pueblos enteros luchaban a rebenque limpio para llevarse el animal a casa. En los años 50, con reglamentación de por medio, Juan Domingo Perón lo declaró deporte nacional. “El fútbol es el deporte más popular, nadie discute eso. Pero el pato nació acá y solo se juega acá. Es lo que verdaderamente nos representa”, explica Ricardo.

¿Cómo se juega? Podría averiguarse en algún libro, pero el caballo ensillado parece más didáctico y tentador. Este cronista-patero improvisado monta a un alazán, mientras el debut es documentado por los fotógrafos que se embarran hasta las rodillas. Velocidad, destreza y amor por lo caballos. En el pato juegan cuatro contra cuatro. Pingo y patero hacen un equipo. La cancha puede tener hasta 220 metros de largo y gana el que emboca más veces el “pato” en el aro ubicado al otro extremo.


Ricardo Fernández mira el picado improvisado y comenta las jugadas de sus hijos. Los caballos se cansan y vuelven al establo. Entre todos los que se fueron sumando les sacan las monturas, los lavan y los llevan de vuelta a sus boxes. Padre, hijos, algunos amigos y el petisero vuelven todos juntos a la casa. No se saben quien quién es el jefe, tal vez no lo haya. Se respira olor a pasto y amateurismo puro. Todos trabajan y disfrutan.

La ronda de mate se arma otra vez y estamos todos. “Amo venir acá y ver jugar a mis hijos y nuestros amigos. Al fin y al cabo, con el pato lo único que se gana son amigos. ¿Qué más querés?”.

Texto: Fernando de Dios
Fotos: Gustavo de Dios

A trabajar!

El viernes pasado, luego de algunos inconvenientes y retrasos, tuvimos nuestro primer encuentro con el grupo de UNC. Nos reunimos al mediodía en la Sala de Diseño de la UCA .

Comenzamos con una presentación del Prof. Pat Davison y luego organizamos las historias del proyecto y los chicos de cada Universidad que se encargarán de ellas. Finalizamos la primera parte de la tarde con una breve presentación de cada uno de los presentes, para poder ir reconociendo nombres y caras.

Más tarde tuvimos una breve clase sobre cámaras y sonidos. Chris Sinclair compartió con nosotros algunos de los métodos que el más utiliza en la realización de entrevistas y nos dio algunos consejos para poder encontrar a la persona adecuada para entrevistar.

Para finalizar, nos dividimos en equipos y empezamos a trabajar cada uno con sus asignaciones particulares. Los grupos de Periodismo comenzaron a programar sus entrevistas e intercambiar ideas. Los encargados de Diseño y Programación repasaron temas técnicos bajo la supervición de Charles Floyd y se dividieron también las secciones en las que cada uno deberá trabajar. Y el equipo de Publicidad y Promoción ultimo detalles con Pat.

Fue una jornada intensiva, arrancamos con todo a trabajar con la suerte de formar un gran equipo. Es la primera vez que la UNC realiza este proyecto en conjunto con estudiantes del país que investiga, por lo todos nos encontramos en un terreno nuevo. Sin embargo, es un desafío que todos encaramos con mucho entusiasmo y predisposición.

martes, 15 de junio de 2010

Equipo UNC

Mañana por la tarde recibimos en el edificio Santa María de la UCA al equipo recién llegado de Carolina del Norte. El grupo está formado por 15 estudiantes y por 6 profesores de la Escuela de Periodismo y Comunicación de Masas de la UNC.

Pat Davison es el Productor Ejecutivo y Director del proyecto. Pat da clases de multimedia y fotoperiodismo al que se dedica hace más de 20 años. Fue reconocido junto al staff de Rocky Mountain News en el 2000 con el Premio Pulitzer por la cobertura de la tragedia de Columbine High School.

Charles Floyd se encarga de coordinar al equipo de diseño e infografias. Charles es un diseñador freelance especializado en ciencias, tecnología, industria y biomedicina; actualmente se desempeña como Director de Arte de National Geographic Magazine.

Donald Desloge se especializa en programación, desarrollo de software y tecnología multimedia. También tiene experiencia en filmación y producción de medios. Le encanta construir experiencias interactivas.

Donny Lofland es profesor de Producción y Programación Avanzada en la UNC. Donny fue Productor y Productor Senior de los últimos dos Special Olympics World Games Webcasts (en el 2007 en Shanghai, China y en el 2009 en Idaho, US). Anteriormente trabajó en distintas organizaciones como Netraverse, INTRA Health, Ambion Inc.

Chris Sinclair es Productor Interactivo y Multimedia Coach. Durante los últimos 4 años se dedicó a ayudar a distintas ONGs en Asia a desarrollarse y contar sus historias a través de fotos y documentales. Vivió 2 años en China, donde llevó a cabo un proyecto personal para ayudar a los refugiados en Thai-Burma. Además colaboró en el desarrollo de sitios web, por ejemplo Andaman Rising. Habla Mandarin y Thai.

Robert Rone es consultor en TribeSpeak. Vivió 7 años en China y habla Mandarin y la lengua minoritaria Nuosu. Trabajó como Administrador de Bases de Datos, Programador Web y en Gestión de Contenidos y Sistemas. Además de la programación se especializa en fotografía y producción de audio y video. Lleva 5 años trabajando en Consultoría de Medios y más de 3 en Ingeniería Profesional de Audio.

viernes, 11 de junio de 2010

Previous Projects

The School of Journalism and Mass Communication of UNC makes documentaries oriented to photojournalism and social documenary genre. Since more than 10 years ago it's been travelling around the world doing this works with a selected group of teachers, coaches and students.

Some of the productions were awarded by the Society for News Design as The Best of Multimedia Design, better known as SND.ies. This competition recognizes innovation and quality of multimedia journalism.

The last works were:

Proyectos Anteriores

La escuela de Periodismo y Comunicación de Masas de la UNC realiza documentales orientados al fotoperiodismo y al género documental social. Hace más de 10 años recorre distintas ciudades de todo el mundo realizando este trabajo con un grupo profesores y estudiantes seleccionados.

Algunas de las producciones realizadas fueron galardonadas por la Society for News Design en la sección The Best of Multimedia Design, o mejor conocido como SND.ies. Esta competencia reconoce la innovación y la calidad del periodismo multimedia de los distintos concursantes.

Los últimos trabajos realizados fueron:

viernes, 14 de mayo de 2010

New Project

Welcome!
We are a group of journalism & advertising students from ICOS, part of the Universidad Católica Argentina. We are starting a project with students from North Carolina University, which will end up in the creation of a multimedia documentary about the crisis that Argentina suffered in 2001.

The idea is to reflect the social, political, economical and cultural aspects of that time and the years that followed, by means of photos, infographics and videos.

Nuevo Proyecto

¡Bienvenidos!
Somos un grupo de estudiantes de Periodismo y Publicidad del ICOS de la Universidad Católica Argentina. Estamos comenzando un proyecto con estudiantes de la Universidad de Carolina del Norte que culminará con la creación de un Documental Multimedia sobre la Crisis que sufrió nuestro país en el 2001.

La idea es reflejar el aspecto social, político-económico y cultural de esa época y los años que le siguieron, a través de fotos, infografías y videos.